Y después de la Pandemia de la COVID-19? 5 principios para la recuperación!.

Updated: Apr 3

La pandemia de la COVID-19 exige una acción rápida y sin precedentes de todos los gobiernos. La profundidad de la crisis y el alcance de la respuesta significan que las decisiones que se tomen en este momento darán forma a nuestra sociedad durante años, si no décadas. A medida que se toman medidas para garantizar un alivio inmediato y una recuperación a largo plazo, es imperativo que se consideren las crisis interrelacionadas, climática, de inequidad, de deterioro ecológico y de gobernanza democrática, que ya coexistían con fuerza antes de la aparición de la pandemia, y ahora corren el riesgo de intensificarse.

Ahora es un momento decisivo para salvar vidas, pero al mismo tiempo hay que ser valiente para trazar un camino hacia un futuro más saludable y equitativo a través de una recuperación justa. Creemos que la recuperación se debe abordar a partir de 5 principios básicos mínimos:


  1. LA SALUD DEBE SER LA PRIORIDAD PRINCIPAL, PARA TODOS, SIN EXCEPCIONES

  2. PROPORCIONAR ALIVIO ECONÓMICO DIRECTAMENTE A LAS PERSONAS

  3. RESCATE DE TRABAJADORES Y COMUNIDADES, NO LOS EJECUTIVOS CORPORATIVOS

  4. CREAR RESILIENCIA PARA PREVENIR LAS CRISIS FUTURAS

  5. PROTEGER LA GOBERNANZA DEMOCRÁTICA Y CONSTRUIR LA SOLIDARIDAD COMUNITARIA A TRAVÉS DE LAS FRONTERAS



(1) LA SALUD ES LA PRIORIDAD PRINCIPAL, PARA TODOS, SIN EXCEPCIONES Apoyamos las llamadas de los líderes comunitarios, organizaciones de salud pública, sindicatos y otros para poder disponer de forma accesible de pruebas, tratamiento y equipos de protección y mayor capacidad hospitalaria, incluso en zonas rurales. De forma crítica, los gobiernos de cualquier país deberían garantizar que la protección a la salud cubra a todas las personas, incluyendo los trabajadores con escasos recursos, trabajadores de la salud, contratistas independientes, agricultores familiares, inmigrantes sin papeles, personas encarceladas, personas sin hogar y otros colectivos que son seguramente los primeros afectados, y de forma más dura, por la COVID-19 y por la recesión económica.

(2) PROPORCIONAR ALIVIO ECONÓMICO DIRECTAMENTE A LAS PERSONAS De igual forma que con las medidas de salud pública ampliadas, es urgente disponer de medidas económicas que se deben implementar para garantizar la cobertura de los trabajadores y las comunidades que probablemente se verán afectadas por la recesión económica debida a la COVID-19. Se debe fortalecer la red pública de ayuda alimentaria, la ampliación de la asistencia para la vivienda, la ampliación del cuidado de niños para las familias trabajadoras, el paro de los desahucios y las ejecuciones hipotecarias y los cortes de agua y electricidad. (3) RESCATE DE TRABAJADORES Y COMUNIDADES, NO DE LOS EJECUTIVOS CORPORATIVOS Cualquier asistencia financiera dirigida a industrias específicas se debe canalizar a los trabajadores, no a los accionistas o ejecutivos corporativos. Específicamente, cualquier préstamo de los gobiernos debe ser utilizado para mantener la nómina y los beneficios, no los bonos de los ejecutivos o las recompras de acciones. Además, estos fondos se deberían proporcionar con condiciones favorables para los trabajadores, como puede ser la promulgación de un salario mínimo, cumpliendo siempre con las normas y acuerdos laborales. (4) CREAR RESILIENCIA PARA PREVENIR LAS CRISIS FUTURAS Si bien necesitamos con urgencia un estímulo grande a corto plazo para proteger la salud y la seguridad económica de los que están en primera línea de la crisis de la COVID-19, es imperativo planificar estímulos a medio plazo para contrarrestar la situación económica de recesión y garantizar una recuperación justa. Estos estímulos deberían ayudar en la creación de puestos de trabajo adecuados para sostener las familias y, al mismo tiempo, contrarrestar las desigualdades sistémicas, dirigiendo las inversiones a las familias trabajadoras y hacia cualquier comunidad vulnerable. Al mismo tiempo, las ayudas también deberían afrontar la crisis climática que está agravando las amenazas tanto a la economía como la salud. Los tres objetivos se pueden alcanzar simultáneamente con inversiones públicas para reconstruir las infraestructuras, reemplazar tecnologías obsoletas, expandir las energías renovables, fomentar y potenciar la movilidad y la construcción sostenible y asegurar la funcionalidad de los ecosistemas que dan soporte a los servicios ecosistémicos claves para nuestro bienestar y la resiliencia climática. Finalmente, se debe apoyar tanto a la agricultura regenerativa dirigida a los agricultores familiares, como las industrias para implementar medidas que ayuden a los trabajadores y, al mismo tiempo, permitan lograr un impacto neutro sobre el medio ambiente y los servicios ecosistémicos.   (5) PROTEGER LA GOBERNANZA DEMOCRÁTICA Y CONSTRUIR LA SOLIDARIDAD COMUNITARIA A TRAVÉS DE LAS FRONTERAS No se debe obligar a las personas a elegir entre ejercer sus derechos como ciudadanos y proteger la salud pública. Los gobiernos estatales deben apoyar a los gobiernos regionales, proporcionando fondos y soporte técnico donde sea necesario. Se debe garantizar la continuidad de la gobernanza democrática en todas las escalas, desde los gobiernos estatales hasta los locales, con los medios técnicos necesarios y seguros de comunicación on-line. No se puede utilizar la crisis como una excusa para pisotear los derechos humanos, las libertades civiles y la democracia.


La Cátedra UNESCO de Sostenibilidad está trabajando con diferentes colectivos y redes, especialmente con entidades e instituciones de América Latina, para poder hacer próximamente un manifiesto conjunto lo más amplio posible, que recoja entre otros estos 5 principios.

Próximamente iremos informando


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