Actualización de COVID-19: ¿Podemos predecir hoy la propagación de la transmisión?

Nuevos hallazgos de diferentes investigadores parecen indicar la transmisión comunitaria de COVID-19 en áreas con temperaturas promedio de 5-11ºC, combinadas con baja humedad. Necesitamos seguir la evolución durante las próximas semanas en las regiones de Améria Latina para confirmar o modificar esta predicción.


El impacto de un brote de COVID-19 en América Latina y el Caribe podría ser considerable, con la posibilidad de que los servicios de salud se vean sobrepasados por las demandas masivas de atención hospitalaria, particularmente de servicios especializados y cuidados intensivos.


La región tiene fortalezas y debilidades cuando se trata de lidiar con la propagación del virus.

Entre las fortalezas destacan el tiempo y las lecciones adquiridas en los últimos tres meses. Se han tomado a tiempo decisiones drásticas y se han establecido medidas estrictas de control por la mayoría de los gobiernos. La estructura demográfica también ayuda, con poblaciones predominantemente jóvenes, algo que en principio debería tender a reducir el número de casos agudos. La OPS ha recomendado que los países intensifiquen sus planes de preparación y respuesta frente a la COVID-19 en previsión de la aparición de nuevos casos, y dijo que, durante varias semanas, los países de las Américas se han estado preparando para la posible importación de casos de COVID-19. Un fuerte énfasis en detener la transmisión sigue siendo un objetivo importante al tiempo que reconoce que la situación puede variar de un país a otro y requerirá respuestas personalizadas ".


La clave para abordar la COVID-19 no es centrarse en prevenir su inevitable llegada, sino más bien en restringir adecuadamente su propagación. Una respuesta adecuada implica tener recursos disponibles suficientes: fortalecer la vigilancia, capacitar a los servicios de salud, prevenir la propagación y mantener los servicios esenciales para frenar la transmisión y salvar vidas.

Sin embargo, la región enfrenta la pandemia con varias deficiencias, particularmente en infraestructura de salud y capacidades financieras. El problema más grave es que muchos de los sistemas de salud de la región carecen de la infraestructura y los recursos necesarios para hacer frente a la rápida propagación del virus. Todos sus sistemas de salud aspiran a una cobertura universal, pero en la práctica la mayoría ofrece solo una cobertura parcial, como lo deja claro un informe de 2019 de la London School of Economics. Solamente Costa Rica y Uruguay cumplen con la recomendación de la OMS, de que los países de ingresos medianos y medianos-altos inviertan el 6% de su PIB en atención médica. Debido a las características de la enfermedad, que tiene una baja tasa de mortalidad pero es altamente contagiosa, se requieren lugares apropiados no solo para tratar a los pacientes sino también para aislarlos. En muchos países hay una grave escasez en términos no solamente de infraestructuras hospitalarias, sino también en número de habitaciones de aislamiento para infecciones transmitidas por aire. Los primeros resultados de un artículo pre-publicado por Sajadi et al. que examina la influencia de los factores ambientales en la COVID-19, para determinar si el clima podría ser un factor en la propagación de esta enfermedad, muestra una propagación comunitaria significativa en ciudades y regiones a lo largo del corredor 30-50º N' con patrones climáticos consistentemente similares, con temperaturas promedio de 5-11ºC, combinadas con baja humedad específica (3-6 g / kg) y absoluta (4-7 g / m3). La distribución de brotes significativos en la comunidad a lo largo de latitud, temperatura y humedad restringidas son consistentes con el comportamiento de un virus respiratorio estacional.


Mediante el uso de modelos climáticos, es posible predecir las regiones con mayor riesgo de propagación comunitaria significativa de COVID-19 en las próximas semanas, lo que permite concentrar los esfuerzos de salud pública en la vigilancia y la contención.

Dichos modelos permitirían explorar preguntas tales como cuáles son las regiones latinoamericanas con mayor riesgo y por cuánto tiempo y, por lo tanto, dónde intensificar la vigilancia a gran escala y endurecer las medidas de control para evitar la propagación. Finalmente, la pandemia de coronavirus debería ser un recordatorio de lo vital que es el agua para nuestras vidas. Aquí se pueden descargar dos informes interesantes sobre agua, saneamiento, higiene y tratamiento de aguas residuales: Informe AEAS. COVID-19. Agua y Saneamiento. Informe de OMS. Agua, saneamiento, higiene y gestión de residuos para la COVID-19.